JHANA YOGA – El Yoga de la Sabiduría

Centro Yoga y Arte - Padul - GranadaJhana, sabiduría o conocimiento, se aplica tanto en contextos sagrados como laicos. Se puede referir al aprendizaje, o conocimiento conceptual, y a la mas elevada sabiduría, visión intuitiva o gnosis, es decir, a una especie de conocimiento liberador o intuición. Ocasionalmente, Jhana incluso se equipara con la Realidad última.

El Bhagavad Gita distingue tres tipos de Jhana dependiendo de la predominancia de uno u otro de los tres constituyentes primarios (guna) de la naturaleza:

  • Conocimiento Sáttvico: Es aquel conocimiento con el cual uno percibe una sola sustancia en todos los seres, imperecedera, indivisa en ellos que se hallan divididos.
  • Conocimiento Rajásico: Se refiere al conocimiento que percibe en todos los seres, como diversidad, múltiples sustancias de diversa clase.
  • Conocimiento Tamásico: Es el conocimiento que se aferra, como si fuera un todo, a un solo objeto, que no se preocupa por las causas, y que no tiene como meta la verdad.

El Yoga Vâsishtha, compuesto hacia el 1.100 d. C., menciona siete etapas o niveles de sabiduría.

• Shubha icchâ: puro deseo o intención de conocer;

• Vichâranâ: investigación o profunda consideración de las enseñanzas espirituales;

• Tanu manasî: la completa purificación mental;

• Satta appati: establecimiento en la verdad, o adquisición de la pura esencia;

• Asamshakti: desapego, liberación total de los apegos y la esclavitud;

• Pada artha bhâva: el reconocimiento de lo que realmente importa, que es la iluminación; la cesación de la objetividad;

• Turiya ga: la intuición del “cuarto” estado, que está mas allá de todos los demás.

Estas etapas de Jhana conducen irrevocablemente a la liberación. Por tanto, como afirma el Bhagavad Gîtâ:

Aunque tú fueras el mayor pecador

entre todos los pecadores,

irás mas allá del mal

mediante la balsa que es el conocimiento.

A veces, Jhana se contrasta con el yoga (en el sentido de práctica específica). En este sentido, el Tri Shikhi Brâhmana Upanishad declara:

La sabiduría surge mediante el yoga.

El yoga se desarrolla a través de la sabiduría.

Fundamentos del Jhana Yoga.

Es el camino hacia la autorrealización mediante el ejercicio de la comprensión. Se inclina hacia el estudio de las escrituras, la razón, el argumento y el debate; concretamente, consiste en el ejercicio constante de discriminación entre lo irreal y lo real, entre el si-mismo y el no-si-mismo.

El Jhana Yoga enseña el ideal del no dualismo (advaita): la realidad es la unidad y la percepción de incontables fenómenos diferentes es una ilusión básica.

Los maestros del Jhana Yoga afirman que todas las cosas son reales en el actual nivel de conciencia, pero en última instancia no están separadas unas de otras, no hay distinción entre ellas. Tras la iluminación, todo se funde en la unidad y uno mismo se unifica con el espíritu universal.

El Jhana Yoga es un camino orientado hacia la realización de lo eterno en su aspecto trascendente. El énfasis del Jhana Yoga está en el discernimiento del puro conocimiento de la naturaleza y de todo fenómeno temporal. El Jhana yogui busca descubrir su verdadero si mismo, en su estado separado del cuerpo o la mente. Cree que algo que sufre cambio no es su esencia mas profunda y debe transcenderse.

El practicante de Jhana Yoga considera el poder de voluntad y la razón inspirada como los dos pilares básicos que permiten alcanzar la iluminación.

Historia del Jhana Yoga

El término compuesto Jhana Yoga se emplea por primera vez en el Bhagavad Gita, donde Krishna dice a su discípulo Arjuna:

Yo he enseñado antaño, oh guerrero sin tacha,

que en este mundo es doble el camino:

el yoga del conocimiento (Jhana Yoga)

para los dedicados a la teoría (samkhyas),

el yoga de la acción (Karma Yoga)

para los dedicados a la acción (yoguis).

Sin embargo, mas adelante Krishna rechaza que Samkhya y Yoga sean dos caminos separados:

Los ignorantes, no así los sabios,

señalan como caminos diferentes el sâmkhya y el yoga.

Aquel que plenamente recurre a uno de ellos,

aquél consigue el fruto que deparan ambos (5.4).

La condición que obtienen los dedicados al samkhya

la alcanzan también los dedicados al yoga.

Aquel que ve como una sola cosa

el sâmkhya y el yoga,

aquél en verdad ve.

Krishna equipara Jhana Yoga con Buddhi Yoga, pues es buddhi, “la facultad de la sabiduría”, la que hace posible tal discernimiento.

Shankara, Ramanuja y Ramana Maharshi son tres de los mejores exponentes conocidos de este camino y los textos principales son los Brahma Sûtra y algunos Upanishads.

Shankara se refiere al yoga de la visión no-dual, o advaita—darshana—yoga como Asparsha Yoga. Por tanto, Asparsha Yoga es un sinónimo de Jhana Yoga en su forma mas elevada.

El jhani

El jhani yogui, se siente especialmente atraído por el camino del intelecto discriminatorio. La práctica del Jhana yogui consiste en observar todo lo transitorio, aparente y superficial hasta llegar a residir en lo eterno. No busca tanto crecer hacia una meta espiritual, como transcender todas las modificaciones de naturaleza.

El Tri Pura Rahasya, un tardío pero importante texto de la tradición Shakta sobre Jhana Yoga, distingue entre tres tipos de practicantes, dependiendo de la disposición psíquica predominante:

• El primer tipo adolece de un exceso de orgullo, que le bloquea en la vía hacia un conocimiento correcto de las enseñanzas de la no-dualidad; el orgullo puede superarse cultivando la verdad con ayuda del maestro.

• El segundo tipo sufre de la “ilusión del hacedor”, de “actividad” (karma), es decir, de la asunción de ser una personalidad o ego comprometido con los actos, inmerso en la actividad, lo cual impide el desarrollo de la ecuanimidad y la claridad necesarias para una auténtica sabiduría; este practicante precisa de un acto de gracia inspirador.

• El tercer tipo, el más común, sufre del “monstruo” del deseo, es decir, de las motivaciones que existen en contra del impulso primario de auto trascendencia. Las personas de este tipo, por ejemplo, se pierden a si mismas en el ansia de poder, de la fama o del deseo sexual. Este tipo de persona impulsiva precisa de un esfuerzo para cultivar el desapego y la discriminación mediante el estudio, la adoración y la compañía de los sabios.

El Tri Pura Rahasya, sin embargo, afirma que en todos los casos el factor mas importante para lograr el éxito es el impulso constante hacia la iluminación. Se viene al mundo solo por el deseo de liberarse; tal deseo debe sentirse profundamente y no basarse simplemente en una fascinación casual o en ilusiones de grandeza. Sobre todo, la urgencia hacia la realización debe traducirse en una práctica diaria que permita obtener frutos.

La ventaja del Jhana Yoga es que proporciona un enfoque seguro sobre la meta de la autorrealización. Puesto que el Jhana yogui busca lo trascendente, puede permanecer desapegado de traumas emocionales, problemas físicos y apego a los frutos de la práctica del yoga (como los siddhi o poderes paranormales) que contaminan a los aspirantes en otros caminos. La desventaja del Jhana Yoga es que puede situar al aspirante fácilmente en una condición mental ilusoria. Es fácil para el aspirante inexperto confundir el elevado estado de transcendencia de cuerpo y mente con su propia condición psicológica de disociación entre cuerpo y personalidad. El primero es un estado de iluminación, el último esta más cercano al autismo.

Prácticas

El Jhana Yoga es el camino de la meditación, de la sabiduría a través de la auto observación y la conciencia, del estudio y la reflexión, siguiendo las instrucciones del maestro para obtener el discernimiento que nos conducirá a tomar conciencia ecuánime de la realidad con una inteligencia despierta y llena de creatividad.

• Viveka: discriminación entre lo permanente y lo transitorio, entre lo real y lo irreal, es decir, la constante práctica de observar el mundo como lo que es, una realidad finita y cambiante que, aún en su faceta mas agradable, no debe nunca confundirse con la Felicidad transcendental.

• Viraga: renuncia ante los frutos de las propias acciones; es el elevado ideal del Karma Yoga, que pide a sus practicantes comprometerse con las acciones correctas sin esperar recompensa alguna.

• Shad Sampat: los seis logros o tranquilidad: el arte de permanecer en calma, incluso ante la adversidad.

  • Restricción sensorial: el control de los sentidos, que habitualmente se hallan excitados con su estimulación.

  • Cesación: abstención de acciones que no son relevantes para el mantenimiento del cuerpo-mente o para lograr el objetivo de la iluminación.

  • Resistencia: se entiende concretamente como la habilidad estoica de no alterarse ante el juego de los opuestos en la naturaleza, tales como el calor y el frio, el placer y el dolor, la admiración y la censura.

  • Recogimiento mental: concentración, disciplina de la unidireccionalidad en todas las situaciones, pero específicamente durante los periodos de educación formal.

  • Fe: una profunda e inspirada aceptación íntima de lo sagrado y de la realidad trascendental. La fe no debe confundirse con la simple creencia que opera solo a nivel mental.

  • Mumukshutva: impulso hacia la liberación, es decir, el cultivo del impulso espiritual.